Homosexualidad en la adolescencia Imprimir

Publicado en la revista Megatop

Entre las muchas inquietudes que tienen niños y niñas cuando llegan a la pubertad es saber si el apego que se siente hacia un amigo del mismo sexo tiene que ver con la amistad  solamente, o si es atracción sexual. Entre las cosas que hay que descubrir en esa etapa de la vida, está la  orientación sexual. La orientación sexual es la tendencia que tenemos a sentirnos atraídos por un sexo o por otro. Si nos atraen personas del mismo sexo, somos homosexuales, si nos atraen personas del sexo contrario seríamos heterosexuales y si nos gusta la gente de los dos sexos, seríamos bisexuales. 

¿Cuál es la causa que hace que seamos una cosa u otra? Hay personas que dicen que eso es fruto del aprendizaje: por ejemplo, si te juntas con personas homosexuales, puedes enamorarte de alguien de tu sexo y llegar a ser homosexual. Pero hay estudios que aseguran que ser homosexual es algo que está escrito en los genes de la persona. Con esto vemos que explicaciones sobre el tema hay cuando menos dos.

Si tienes dudas sobre si eres homosexual,  debes fijarte si te gusta alguien de tu propio sexo de una manera sexual. Es decir si cuando te masturbas piensas en él, si tienes sueños eróticos en los que salen personas de tu mismo sexo o si te imaginas estando junto a él.

Pero si solamente te gusta estar con esa persona de tu mismo sexo como amigo pero no te imaginas nada sexual, no te preocupes. Si te sorprendes en la ducha mirando los penes de tus amigos para comparar tamaños o por simple curiosidad, esto es normal. Pero si esto te excitara, entonces es posible que tengas alguna tendencia homosexual.

Si supones que sí eres homosexual, o bien te gustan chicos y chicas, solo piensa que es un poco más difícil llevar una vida como homosexual porque te encontrarás mucha incomprensión por parte de la familia, en primer lugar, y luego de la sociedad. Si tienes la sospecha de que eso te pasa a ti, no te angusties ni lo pases solito. Busca alguien en quién puedas confiar y que no te juzgue,  como un psicólogo, un médico o un sacerdote y pide ayuda para que puedas enfrentar los obstáculos que podrías encontrar. No te olvides que ser homosexual no es ningún pecado pero significa formar parte de una minoría de personas y las minorías suelen ser presionadas por las mayorías.