Joom!Fish config error: Default language is inactive!
 
Please check configuration, try to use first active language

El Perfeccionista Imperfecto

Isabel Larraburu

El Perfeccionista Imperfecto PDF Print E-mail
There are no translations available.

Magazine La Vanguardia

“¡Pero qué manía! Esta Marcelina siempre me pone la mesa del ordenador en diagonal cuando viene a limpiar. Yo simplemente la quiero perpendicular a la mesa y paralela a la librería. ¿Será mucho pedir que lo entienda? Además le da por poner el ratón a la izquierda y el teléfono a la derecha; me cambia el cenicero de lugar y hace montoncitos antiestéticos e irregulares con mis documentos. No tiene idea de cuánto me irrita. De la semana que viene no pasa. Indemnización y fuera!”. Evidentemente, nunca se materializan sus maldiciones, pero la indignación persiste y no sólo con la Marcelina, como es de esperar. Porque su exasperación sobrepasa las hostilidades con la Marcelina ya que nace de la discrepancia entre sus ideales de perfección y el simulacro de perfección que tiene que tolerar en su día a día.


Asimetrías de la mala suerte.

Su ex mujer le decía sin parar que era un maniático del orden y que su cerebro no le funcionaba debidamente (con otras palabras, claro). Esta fue una de las principales razones por las que se buscó un novio. A pesar del golpe, se dedicó a meditar con cierta autocrítica sobre el tema. A lo mejor la causa no era que ella fuera un desastre de ama de casa, quizá el problema estaba en él. Las asimetrías y el desorden le producían demasiada angustia. A veces hasta pensaba que las cosas tenían que estar en una posición determinada para que todo en la vida saliera bien y no ocurriera nada malo. Las supersticiones regían su conducta. Los zapatos en cierta dirección, las camisas en orden cromático, de más claras a más oscuras, los libros dispuestos por tamaño y los trajes colgados mirando para el mismo lado. Todo parecía correcto, propio de un hombre ordenado, digno de admiración a la vista de cómo se comporta la mayoría de sus congéneres. Pero la angustia, la furia y demás emociones insoportables que se apoderaban de él cuando algo discrepaba de su alineación no le hacía la vida nada fácil. Y, para empeorar las cosas, cualquier fallo le hacía pensar que podría pasar algo malo a él o a sus seres queridos.

De la manía a la obsesión.

De las manías a las obsesiones existe un trecho, pero la carretera es la misma. Las manías de orden y limpieza pueden presentarse en muchas personas normales. El tránsito hacia la enfermedad obsesiva se basa en las características siguientes:

· El grado de impedimento para realizar una vida completamente normal.

· El tiempo que se dedica a las manías.

· El malestar que siente una persona cuando no puede ordenar las cosas a su manera.

· Ideas supersticiosas asociadas a no tener las cosas en su debido orden.

Si estas condiciones están presentes en la persona, es posible que haya sobrepasado el límite de la enfermedad obsesivo-compulsiva. Este trastorno exhibe un proceso auto perpetuador: cuánto más rituales de orden se realizan, más necesidad de realizarlos. Esto puede hacer que una persona llegue a estar todo el día actuando como un robot de limpieza y organización de última generación, realizando su propio entramado de rituales de orden.

La solución comporta aceptar el camino del medio, soportar la imperfección, las asimetrías y el desorden. Al principio esto puede parecer imposible, inimaginable. Pero a medio plazo la necesidad entrará en declive y la vida volverá a ser lo que es: una sabia integración sincronizada de imperfecciones.

 

Nuevo Libro


Atención Plena: Elimina el malestar emocional provocado por la multitarea y la dispersión mental
Ver más

Para comprar fuera de España, ver más.

Isabel Larraburu

¿Quién está en línea?

We have 17 guests online

Terapia en:

  • Español Español
  • Catala Català
  • English English
  • Français Français
  • Portugues Português

Sitios amigos

Doctoralia.es

You are here  : Home Artículos Ansiedad El Perfeccionista Imperfecto

DESTACADOS

  • There are no translations available.

    Revista WEB

    Mi amigo era un psiquiatra “ high achiever”, aquél que siempre se ponía el listón más alto para poder disfrutar superándolo. Obsesivo y perfeccionista, condiciones que hasta la fecha le habían hecho actuar bastante correctamente y controlar todas las situaciones de modo exhaustivo. Por supuesto tenía un super CV , las mejores notas, y todos los triunfos académicos y profesionales esperables para alguien de su edad.

  • There are no translations available.

    No publicado

    Nuestra vida está plagada de situaciones en las que se nos pasaron por alto detalles tan obvios que nos tuvimos que cuestionar para nuestros adentros si somos un poco lerdos o simplemente son los primeros síntomas de una enfermedad deteriorante. En otras ocasiones nos ocurre aquello tan típico de  solo fijarnos en cosas que casualmente nos ocupan la mente o nos preocupan.